Muchas veces, cuando el camino se torna pedregoso o no alcanzas a ver el final, o simplemente cuando pierdes la brújula y te sales del camino, lo más sensato es mirar al cielo y que las estrellas te guíen y marquen un nuevo rumbo de camino a casa. Esas estrellas sois vosotros y sin vuestra luz jamás seguiríamos caminando, cayendo, levantándonos, sin vosotros no existiría camino, pues el camino está hecho con vuestras manos sosteniéndonos cada vez que temblamos, con vuestras sonrisas para que no nos atrape el tedio. El camino a casa es vuestra mirada después de un concierto, nuestra casa sois vosotros… La Ciudad Esmeralda está dentro de vuestros corazones. Y ahí queremos vivir, y ahí queremos morir…
Gracias por ser nuestra brújula, nuestra luz y nuestro hogar… Os queremos!!
Txus Di Fellatio
MÄGO DE OZ